Después de tomar protesta como Presidente de la República, una de las principales acciones realizadas por Andrés Manuel López Obrador ha sido combatir el robo de combustible en el país.

La estrategia del Ejecutivo fue cerrar las válvulas de al menos cuatro de los 13 oleoductos de Pemex, con el fin de reparar las tomas clandestinas y evitar el robo de hidrocarburos de parte de bandas de huachicoleros. Además, implementó un despliegue militar y marino en las distintas refinerías del país con el fin de vigilar la red de ductos.

A pesar de que el gobierno ha movilizado el combustible mediante pipas, la distribución ha resultado insuficiente para atender la demanda de combustible en algunas entidades como Puebla, Michoacán, Querétaro, Estado de México y recientemente en la Ciudad de México, lo que ha generado preocupación social por el desabasto.

Ante esta situación, De las Heras Demotecnia levantó el siguiente estudio para conocer la opinión y perspectiva de los mexicanos frente a esta polémica, en donde el 81% de los encuestados conoce el problema de desabasto de combustible en distintas zonas del país y cinco de cada diez piensa que la distribución de gasolina está en su peor momento.

El Presidente de la República ha declarado que el cierre de los ductos era necesario para combatir el robo de combustible. Medida aprobada por el 72% de la población, de acuerdo con el estudio. Por otra parte, 66% de los encuestados confía en que la crisis traerá beneficios a largo plazo para el país, sin embargo, el 18% de los mexicanos no confía en esta estrategia.

Un dato interesante que revela esta encuesta es que el 60% de los mexicanos piensan que las medidas tomadas por el gobierno fueron planeadas y calculando todos los riesgos, sin embargo, ese mismo porcentaje cree que después de esta situación, el robo de huachicoleo seguirá, pero en menor escala.

Por otro lado, el 43% de los participantes considera que las autoridades están informando de manera correcta a la ciudadanía y el 65% piensa que después de este acontecimiento, la imagen y opinión que tenían de Andrés Manuel López Obrador mejoró o se mantuvo al mismo nivel que en el inicio de su gobierno.

Por último, ocho de cada diez mexicanos dijo que hay que pasar por estas condiciones con tal de acabar con un problema mayor, como lo es el robo de combustible.