La base para evitar el endeudamiento financiero tiene dos letras, NO.

POR CLAUDIO JAIME

Las deudas financieras, como tales pueden tener efectos positivos en su economía, si estas, en el mediano plazo le representan solidez financiera y capacidad para generar mayores ganancias que las que obtiene hoy.

Sin embargo, las deudas que usted adquiere solo por generarle un disfrute temporal y que exceden su capacidad pago, me refiero a que rebasan una cuarta parte de lo que usted recibe, en promedio, mensualmente como retribución por su trabajo o las ganancias generadas por su empresa, esas deudas sí, representan un riesgo para la estabilidad de sus finanzas personales.

Al cierre del mes de marzo del 2018, el Banco de México informó que prácticamente dos terceras partes de la cartera vencida de los créditos de la banca se concentran en el segmento de los préstamos al consumo, tales como tarjetas de crédito, de nómina y personales, lo que equivale al 3.51 por ciento del total de los préstamos vigentes y representa 32 mil 163.4 millones de pesos

El uso del NO como concepto mas que como palabra, le ayudará a mantenerse al margen de riesgos financieros evitando contraer compromisos que usted no puede cumplir, que no necesita y que en ocasiones son el resultado de la relación que mantiene con otras personas a su alrededor que lo inducen a contraer esos compromisos haciéndolo “encajar” en su círculo de amigos, laborales o familiares.

El inicio será la parte mas difícil, aprender a decir NO de forma educada y firme al mismo tiempo, cuando usted use para su estabilidad la palabra NO, entonces tomará el control de su vida, redirigiendo su dinero y tiempo a lo que verdaderamente es importante para usted.

Contrario al cliché social, decir NO, ni es de mala educación, ni le traerá problemas, ni situaciones incómodas, la primera persona por la que debe velar es usted.

El círculo en donde le puede parecer más difícil usar la palabra NO, es con sus amigos y familia, debido a la estereotipada figura de apoyo solidario entre familia y amigos. Ayudar a otros, SI A USTED LE ES POSIBLE, es un gesto generoso, pero dar lo que usted no tiene, es imprudente.

Usar la palabra NO, le ayudará a mantener su estabilidad financiera y evitará que le falte dinero y tiempo para usted, para atender sus prioridades, para trabajar por sus objetivos, para alcanzar sus sueños, entre otras prioridades que se haya planteado.

Existen varias formas de usar este concepto:

El “NO” tal cual

Para tratar de aminorar el impacto del rechazo, hay quienes utilizan con habilidad una cartera de recursos y excusas para no corresponder a una “invitación” o “compromiso” inducido que afectara su bolsillo, sin embargo, esto no es necesario.

“disculpa no puedo, ya tengo un compromiso” es un argumento sólido, así, sin más explicaciones.

El “NO” por convicción

Éste corresponde más a los principios personales, concepto que, en sí, encierra sus principios morales y éticos a los que no está dispuesto a fallar.

“Los fines de semana los uso para atender asuntos personales”, “no compro nada que yo no necesite” “la compra por catálogo no es de mi agrado”, “no participo en negocios que no conozco”, “soy honesto, no puedo cumplir con ese compromiso”.

La percepción aquí no es de rechazo, sino del simple cumplimiento de sus propias reglas, de apegarse a lo que usted cree y le da valor como persona.

El “NO”, de dos

Cuando usted está consciente que el resultado de su estabilidad financiera proviene del trabajo que en conjunto realiza con su pareja y que las decisiones que se toman en ese rubro las toman los dos, como base del respeto a esa relación y a su patrimonio, este argumento no tiene vuelta de hoja, se trata de la lealtad que mutuamente comparten para construir su futuro.

“disculpe, debo consultar antes de dar una respuesta”, en este caso no es una excusa, se trata del resultado de un estudio minucioso a un ofrecimiento que podría ser provechoso financieramente para usted y su pareja, pero que no está facultado para dar la última palabra y que ya valorado por ambos podrá aceptarse o rechazarse.

El “NO” de tiempo

En este caso, se trata de un argumento irrefutable ya que el tiempo es un factor contra el que nadie puede luchar, ni evadirlo, “lo siento no me es posible, tengo el tiempo ocupado”. Ya sin más explicación.

Es fundamental que asimile la importancia que la prioridad es usted, que usted no puede dar lo que no tiene y que aceptar compromisos que no puede cumplir le representará un riesgo para alcanzar sus objetivos y obtener la tranquilidad que le ofrecen las finanzas personales sanas.

Y recuerde, no gaste más, de lo que gana.