Fundamental en la reproducción y sobrevivencia de las plantas, así como en el acceso de los animales a granos y frutas, la polinización es un proceso de transferencia de polen que resulta esencial para la vida.

Ocurre desde los estambres (órganos reproductores masculinos de las flores) hasta los estigmas (regiones externas de los carpelos u hojas femeninas) en las angioespermas, el grupo más diverso de plantas vasculares, las cuales producen semillas, flores y frutos.

Aunque este proceso es conocido entre los botánicos, aún falta información para saber a detalle los factores que intervienen o controlan la polinización.

Ahora, un grupo internacional de científicos, en el que participan Paul Rosas Santiago y Omar Pantoja Ayala, del Instituto de Biotecnología de la UNAM, junto con colegas de la Universidad de Maryland, Estados Unidos, y del Instituto Gulbenkian de Ciencias de Portugal, descifraron el papel de un grupo de proteínas, llamadas Cornichon (pepinillo), en el proceso básico de la polinización. Su hallazgo fue publicado este mes en la revista científica Science.

Proteínas Cornichon

Uno de los procesos básicos de la polinización es la germinación y crecimiento del tubo polínico, una prolongación en forma de tubo que ocurre una vez que el grano de polen se deposita en los estigmas de las flores, para eventualmente fecundar al óvulo. El tubo polínico actúa como transporte de los gametos masculinos desde el grano de polen hasta el óvulo.

El crecimiento del tubo polínico depende de la entrada de calcio, pero el mecanismo responsable de realizar este flujo se desconoce.

Al caracterizar las proteínas Cornichon, los científicos identificaron que éstas podrían ayudar en el transporte de calcio y otros metales, como sodio y potasio, al asociarse con otras proteínas, muy parecidas a los receptores de glutamato presentes en las células nerviosas de los animales, las cuales se denominan GLR’s (Glutamate Like Receptors).

Aunque las plantas carecen de sistema nervioso, estas proteínas Cornichon en combinación con las GLR’s son necesarias para que las plantas se reproduzcan, crezcan y puedan producir semillas.

La identificación de las proteínas Cornichon en plantas fue inicialmente descrita por Rosas Santiago y Pantoja Ayala durante los estudios que el primero realizó durante su doctorado. Ahora, ambos continúan su estudio en diferentes organismos como levaduras, plantas y musgos.