Como una forma de recordar la protesta de prostitutas en el año de 1975 en Lyon, Francia, el 2 de junio fue nombrado como Día Internacional de la Trabajadora Sexual. En aquella fecha cerca de 150 prostitutas se manifestaron en la iglesia de Saint Nizier en demanda de sus derechos y por la persecución que sufrían. Su movimiento se extendió a toda Francia.

El término «prostitución» proviene del latín prostitutio, que tiene el mismo significado que el actual y que a su vez proviene de otro término latino, prostituere, que significa literalmente ‘exhibir para la venta’. De forma eufemística, la prostitución ha sido calificada como la “profesión más antigua del mundo”, ya que existen registros históricos que confirman su práctica desde el inicio de la conformación de las primeras sociedades.

El Código de Hammurabi en la antigua Mesopotamia (S.XVIII a.C.) reconocía y protegía los derechos de propiedad de las prostitutas. En la Grecia clásica, hombres y mujeres ejercían esta práctica e incluso en la Biblia se hace referencia a la prostitución común.

No obstante, el intercambio de un favor sexual a cambio de bienes materiales no siempre es bajo el consentimiento del que la ejerce.

La prostitución es hoy día una práctica ilegal en muchos países, propia de ambientes marginales y relacionada con otras formas de delincuencia. Muchas mujeres y niños son obligados a ejercerla por parte de individuos o bandas criminales organizadas, hasta el punto de que las Naciones Unidas, ya en 1949, promovieron una convención para el control de la prostitución y la lucha contra el tráfico de personas esclavizadas generado a su alrededor.