El 13 de mayo de 1846 Estados Unidos invade territorio mexicano en su afán de expandir sus territorios hacia el sur. Un incidente menor entre colonos norteamericanos y autoridades locales en la región de Texas es utilizado como excusa para declararle la guerra a México. el 2 de febrero de 1848 se firma el Tratado de Guadalupe Hidalgo que cede a los vencedores las provincias de Texas, California, Nevada, Nuevo México, Arizona y Utah, junto a otras regiones que ocupaban 2,1 millones de km2, la mitad del territorio mexicano. A cambio, el vencedor se obligaba a pagar 15 millones de dólares en tres cuotas como resarcimiento.

En 1942 un submarino alemán hunde el barco petrolero mexicano Potrero del Llano, hecho que provocó la participación de México en la Segunda Guerra Mundial. El Potrero del Llano fue el primer buque torpedeado e inutilizado (no del todo hundido), por el submarino alemán U-564 tipo VII C comandado por el Kapitänleutnant Reinhard “Teddy” Suhren. Navegaba de sur a norte a lo largo de la costa de Florida con todas las luces encendidas y tenía pintado en el casco, tanto a babor como a estribor, una enorme bandera mexicana con su nombre y el del país. El comandante del U-Boat reportó que había observado los colores de la bandera pero sin el escudo (como era la norma en barcos mercantes mexicanos), por lo que la confundió con la bandera italiana; cosa extraña ya que Italia formaba parte del Eje: Berlín, Tokio y Roma.

En las letras, Jaime Torres Bodet, diplomático, escritor, ensayista y poeta abandona el plano terrenal en 1974. Fue director general de la Unesco de 1948 a 1952. Miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, Premio Nacional de Literatura y Lingüística de México. Entre sus libros podemos destacar: “Fervor”, “El corazón delirante”, “Sin tregua” y “Tiempo de arena”. Junto a Salvador Novo, Xavier Villaurrutia y otros escritores, Jaime Torres Bodet fue uno de los portaestandartes de aquel grupo fecundo y versátil que conformaban la revista Contemporáneos.

En 1981 cuando se disponía a iniciar una audiencia en la Plaza San Pedro del Vaticano, el Papa Juan Pablo II fue herido por un impacto de bala en el vientre y en la mano izquierda. El 13 de mayo de ese año, se registró una movilización policiaca y en minutos se detuvo al autor material del atentado. Se trataba de un terrorista turco de 23 años, llamado Alí Mehmet Agca quien declaró ante las autoridades ser “el instrumento inconsciente de un plan misterioso”, cuya naturaleza no pudo ser resuelta por la investigación. En julio de ese mismo año fue condenado por un tribunal italiano a cadena perpetua y a la pena especial de “aislamiento”.