La sociedad desterró la voz de la mujer del ámbito público y la relegó al privado, la silenció y despojó de su capacidad política; sin embargo, desde hace algunos años, la voz femenina florece con autoridad y conocimiento de causa, afirmó Sergio Ruiz Trejo, estudiante de la Maestría en Estudios Visuales de la Universidad Autónoma del Estado de México.

Durante su participación en el XIX Coloquio de la Maestría en Estudios Visuales de la Facultad de Artes de la UAEM, el universitario sostuvo que en una democracia participativa, la única manera de ejercer poder es a través del habla.

Al dictar la conferencia “Imágenes sonoras y política de la voz”, abundó que en la actualidad, a pesar de los foros de discusión que existen sobre diversos temas, la masificación de los medios de comunicación y la existencia de las redes sociales, a pesar de que somos una sociedad más incluyente y sensible, existen voces silenciadas, ya que no cuentan con oídos para escuchar.

En el Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades (CICSyH), Ruiz Trejo puntualizó que la escucha es el primer acto político y para los pueblos originarios de México es el acto principal para ejercer la política, en la que toda la sociedad está involucrada.

Por otra parte, dijo, la política no puede entenderse sin la voz, ya que quien habla tiene poder; además, “la escucha, es decir, la extensión del cuerpo, tiene implícita la apertura hacia el exterior, la percepción de un entorno más allá de donde se ubica el sujeto”.

“Con la voz y a partir de la del otro, el sujeto que escucha es capaz de razonar. El silencio se impone como una posibilidad de un lienzo blanco dispuesto a ser llenado de tinta y colores”, concluyó Sergio Ruiz Trejo.