Mantener un promedio de 8.5 en sus estudios, tener afición por el deporte con la estricta disciplina que se requiere y ayudar en las labores de casa fueron algunos de los requisitos que los niños triquis de Oaxaca tuvieron que cumplir para pertenecer al equipo de básquetbol del proyecto generado por el entrenador Sergio Zúñiga y Fundador de la Academia Indígena de México.

Así lo indicó el coach titular de la Academia Indígena de México, Guillermo Medina Domínguez, al impartir una plática motivacional en la Facultad de Ciencias de la Conducta de la Universidad Autónoma del Estado de México, ante estudiantes de la Licenciatura en Cultura Física y Deporte.

En este acto, donde se dieron cita la directora de Actividades Deportivas de la UAEM, María Esther Sánchez Coyote, y el director de dicha facultad, Manuel Gutiérrez Romero, Medina Rodríguez subrayó la importancia de la práctica deportiva como disciplina, lo cual requiere de gran infraestructura.

Acompañado por entrenadores y jugadores del famoso equipo mexicano, con quienes realizó en instalaciones universitarias, clínicas de entrenamiento para niños de diversas edades, el entrenador narró que en 2010, Sergio Zúñiga reclutó a entrenadores y jugadores de diferentes comunidades de Oaxaca y formó a 800 niños con entre 8 y 18 años.

Ante la directora general del Grupo Vikingos, María Magdalena Zúñiga Reyes, el coach sostuvo que el grupo se redujo a 500, luego a 100 y finalmente a 50, que conforman las diferentes categorías del equipo, que luego de tres años de práctica y entrenamiento acudieron a su primer torneo de basquetbol en Aguascalientes, donde obtuvieron un segundo lugar.

Como parte de la plática, refirió que los entrenamientos eran fuertes y hacían uso de lo que tenían alrededor: subir cerros, brincar sillas, levantar tabiques o mover troncos. La mentalidad de un triqui, dijo, es nunca ponerse barreras, no darse por vencido, afrontar y vencer todos los obstáculos.

Consideró que la práctica del deporte cambió a la comunidad triqui. Ahora, indicó, los padres de familia están interesados en que sus hijos estudien, porque esto los llevará a pertenecer al equipo y por ende, salir de la comunidad de Santa Cruz Río Venado, donde ahora ya hasta existe una preparatoria.

Daniel y Bernabé, integrantes del equipo, coincidieron que el basquetbol les ha cambiado la perspectiva del mundo, que la escuela se volvió más importante y los ha llevado a cumplir muchos sueños, como conocer otras ciudades y países.

La práctica del deporte ha llevado a las niñas y niños triquis basquetbolistas, reconocidos como los Gigantes de la Montaña, a jugar en duelas de Estados Unidos, Argentina, Uruguay, España, Italia, Alemania, El Salvador, Inglaterra y Francia; próximamente lo harán en Puerto Rico, Canadá y Japón.