POR MARÍA D. LEÓN

Todas las grandes estructuras de las que hoy gozamos son posible gracias al interés de las antiguas civilizaciones en el hierro. Este elemento de color gris plateado sigue siendo parte fundamental de las grandes construcciones, a pesar de las innovaciones tecnológicas.

Es en la edad de hierro cuando se populariza y masifica la utilización de este mineral en diferentes utensilios.

Se cree que los hititas fueron de los primeros en utilizar el hierro en los extensos terrenos de Anatolia (Turquía). Durante mucho tiempo se desconoció la forma en que los herreros trabajaban con este mineral; incluso en una carta que envía el rey hitita Hattusili III a un gobernante, probablemente asirio, le explica las dificultades de producción por la escasez de hierro que “retrasarán la entrega de los artículos solicitados”, lo que proporciona una idea del desarrollo económico en el 1300 a. C., en la zona euroasiática.

El hierro es uno de los elementos que más abunda en la tierra y su uso se popularizó por sus excelentes beneficios; al ser más fuerte y maleable que el cobre y el bronce, su uso en la fabricación de lanzas, espadas, escudos y demás utilitarios bélicos condujo a la democratización de la guerra.

Además, su uso condujo a la especialización de herreros y artesanos y con ello una marcada estratificación de las sociedades antiguas. Sin lugar a dudas, el hierro trajo beneficios no solo a las clases privilegiadas, sino a los estratos más bajos de las antiguas sociedades que se vieron favorecidas, al poder acceder a utensilios para agilizar los trabajos en la agricultura, la ganadería, la actividad marítima, la construcción de muebles, de vivienda, etc.

En la actualidad, las grandes estructuras están hechas con acero que no es otra cosa que una mezcla de hierro con una cantidad de carbón y aunque las nuevas tecnologías están ofreciendo alternativas como el grafeno, su uso aun no se ha masificado, a pesar de que es más resistente que el propio acero y es un excelente conductor de calor y de electricidad que lo convierten en uno de los elementos más versátiles en el universo.