Por Xicome Mazatl

Que nuestro corazón se unifique para seguir resguardando la sabiduría de nuestros antepasados; en esta fecha, los hispanoamericanos celebran uno de los mas grandes errores de la historia: “La llegada de Colón a las Indias”; ahora sabemos que los españoles llegaron a lo que hoy conocemos como el continente americano.

En realidad, Cristóbal Colón y sus huestes llegaron a la tierra de Ixachilán (inmensidad), nombre original de nuestro continente, por lo tanto todos los que habitamos en él nos llamamos Ixachilankatl.

Recordemos que el territorio de la raza náhuatl terminaba en Nican Anahuak (hasta aquí terminaba el anahuak) que comprendía la tierra de Kuauhtemala (Guatemala), Amalpan (Belice), Atenantitech (Honduras), Kuzkatlán (El Salvador) y las islas llamadas Antillas habitadas principalmente por Tainos, Arawakos y Caribes, ésta era Ixachilán.

EL ERROR

A los escritos que forman los diarios de Colón se debe la historia que hoy conocemos a primera luz como el gran mito de los sacrificios humanos. En el primer relato del viaje de los españoles, se narra que desembarcaron en busca de agua y víveres en una isla, en el centro de un poblado del caribe en donde encontraron huellas que evidenciaban una precipitada huida de sus moradores al ver llegar a gente extraña, en el centro de la plaza había enormes vasijas de barro que contenían, para su sorpresa, restos humanos.

Para la lógica de los europeos, esto sólo podría ser parte de un ritual orgiástico en el cual los muertos habían sido sacrificados e iban ser cocinados para posteriormente comérselos; sin embargo, recordemos que para nosotros la vasija de barro representa a la madre tierra donde daban sepultura.

El 15 de febrero de 1493, por primera vez quedó asentado el error más grande del almirante al haber creído que las Antillas pertenecían a las Indias y con esa simplicidad absurda que los caracterizaba, a los habitantes de esa tierra los llamó indios. En los documentos reales de la península ibérica, los términos indios e indias se emplearon por primera vez, oficialmente en el documento “Instrucciones del Rey y de la Reina a Cristóbal Colón”, fechada el 29 de mayo de 1493.

Años después se puso en claro que Cristóbal Colón se había tropezado con una tierra quizá más antigua que el “viejo mundo”, de la que tenían conciencia los mismo europeos; a partir de ese momento se tuvo que afianzar la versión de un descubrimiento de nuevas tierras.

Así, conceptualmente denominaron Indias Orientales al país de las especias e Indias Occidentales para, según ellos, el nuevo mundo.