POR OMAR C. DELGADO

Todos los seres humanos producimos una gran cantidad de desechos, producto de los alimentos que ingerimos. Los gases que se generan en el estómago los expelemos, por lo regular de forma discreta y en la intimidad. Sin embargo, Joseph Pujol se hizo famoso en su natal Francia por controlar sus músculos abdominales  y soltar flatulencias a voluntad y en público. Tanta habilidad tenía con su esfínter, que lo contrataron en el Moulin Rouge entre 1892 y 1900, para ofrecer un espectáculo pedorro que incluía todo tipo de sonidos y melodías, incluida La Marsellesa.

Le Petomane que en español sería algo así como el pedorro, también podía imitar diferentes instrumentos, sonidos de animales e incluso acompañar a toda una orquesta. También era capaz de apagar una vela con un sonoro pedo.

Por supuesto que las carcajadas del público que asistía a presenciar el espectáculo no terminaban hasta el final de su acto.

Dicen que para producir tantos gases sonoros, Le Petomane tomaba mucho agua mineral o gaseada.

Así como el Moulin Rouge lo llevó a la fama, así también lo obligó a retirarse del espectáculo, luego de que sin permiso, ofreciera un show para ayudar a un amigo, lo que le costó una demanda de parte del cabaret parisino que le sepultó su gran carrera pedorra para terminar de panadero.

En Youtube se puede ver a Joseph Pujol en su actuación original, en una grabación de la Compañía Edison. En 1979 Ian MacNaughton dirigió la película Le Petómane, basado en la historia de Pujol y protagonizado por el veterano actor cómico Leonard Rossiter .