Es necesario que la paridad de género no solo se quede en los espacios políticos, sino que pueda permear en la administración pública federal, estatal y municipal como motor fundamental de la democracia, señaló Natividad Cárdenas, Coordinadora Académica del Centro de Estudios Políticos de Acción Afirmativa.

Al participar en el programa del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) Detrás de tu voto hay buenas noticias, indicó también que los integrantes de los partidos políticos deben entender que la paridad de género no es cuestión de números o de quitarles espacios a los hombres, sino que es abrir un nuevo paradigma de Estado, donde se trabaja y se reconocen los derechos de igual a igual.

Luego de hacer un repaso histórico de las mujeres que han sido protagonistas para defender los derechos políticos de este sector y exigir ser consideradas ciudadanas en todo su esplendor, explicó que gracias a ellas actualmente la participación de las mujeres en el ámbito público ha sido muy fuerte, aunque existen algunos pendientes.

La Coordinadora Académica del Centro de Estudios Políticos de Acción Afirmativa mencionó que, a partir de 2008, con una reforma al entonces Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE), los partidos políticos a nivel nacional se ven obligados a destinar el 2% de su presupuesto a la capacitación, promoción y desarrollo del liderazgo político de las mujeres.

Posteriormente, refirió, que esto permitió que años después se realizará una reforma al artículo 41 constitucional que reconoce la paridad de género en el registro de candidaturas de los partidos políticos, que se reflejó en la integración de Congresos Federal y Local donde existen igual número de Legisladoras y Legisladores y que es un nuevo pacto que el Estado Mexicano tiene con las ciudadanas.

Al abordar el tema “Empoderamiento de las mujeres en el espacio público”, Natividad Cárdenas puntualizó que un pendiente que todavía se tiene en el tema es crear una cultura de la participación y de la igualdad, una cultura que frene la discriminación y la violencia, pues en los últimos años se ha reconocido a la violencia política como un factor que obstaculiza la participación de las mujeres.